La piel es
uno de los órganos comúnmente involucrados en el Síndrome de Sjögren.
El síntoma más común es la sequedad de la piel que llega a acometer
50% de los pacientes.
La piel puede
adquirir un aspecto áspero y si el ataque es severo pueden producirse
grietas que son pasibles de infección
Otra manifestación
es el escozor, que cuando es muy intenso puede también producir
escoriaciones pasibles de infección. Si el escozor es muy intenso
las células productoras de melanina (pigmento de la piel) son
activadas y se produce un oscurecimiento de la piel en determinadas
regiones.
Aproximadamente
20% de los pacientes con el Síndrome de Sjögren presentan una
respuesta al frío de las extremidades, que es llamada de Fenómeno
de Rayadas, que se caracteriza por el cambio de coloración de
los dedos de los pies y/o de las manos, típicamente en tres fases.
La primera se caracteriza por la palidez, la segunda por la coloración
azulada y la tercera por retorno e intensificación de la coloración
rojiza.
Otra manifestación
observada es la pérdida transitoria de cabellos (alopecia). El
período dura aproximadamente tres meses y el cabello original
es substituido.
Traducción: Chiara Mazzoni, e-mail – chiara@ism.com.br